SEMBLANZA

 Se trata de que todo fluye:

En este ir y venir del proceso humano se inicia una intensa búsqueda por plasmar color e ideas.

Hubo necesidad de cambiar esquemas personales para alcanzar un cambio interno y externo, que se ve reflejado en mi obra.

Describir lo que hago, es describir lo que soy...

En esta exposición muestro un proceso de cambio muy importante en las estructuras de mi vida y en las formas de mis cuadros; una superación a cambio de esfuerzo, dedicación, constancia y disciplina.

En cada cuadro se plasma al hombre y la mujer en una búsqueda por lo auténtico, dejando de postergar acciones y sentimientos, dejando de oscilar entre las grandezas y las limitaciones  en las que se encuentra inmerso el ser humano.

Cada uno de los cuadros describe el apego a la grandeza del “YO SOY”  y de la energía que fluye en el círculo mágico  en el que nos desarrollamos en donde hay libertad y triunfo, tratando de hacer a un lado: resentimientos, complejos, culpas y frustraciones.

La pareja hombre mujer, siempre presentes en un sentimiento de aceptación de sí mismos, luchas internas de apego y desapego, buscando incansablemente la interdependencia y la justicia, emanando de ellos energía positiva.

Siempre su presencia... acompañados por el instinto animal como símbolo de  fuerza, de libertad y de inteligencia. La grandeza del mar, invitando a seres inertes al crecimiento y al abandono de la pasividad.

Aceptando con orgullo la derrota y con prudencia el triunfo, dentro de las desavenencias inminentes, con el único deseo de encontrar él YO.

 

RAFAEL MERINO OREA.

                                                      2001